Editorial | La utopía de encontrar un fiscal autónomo
Hoy en día, la titularidad de la Fiscalía General de Justicia de Michoacán demanda un perfil con solvencia moral intachable y una independencia política absoluta. Quien asuma esta alta responsabilidad debe blindar por igual la procuración de justicia de las agendas electorales y del uso faccioso de la ley. La institución no puede ser otro trampolín político, sino un bastión de legalidad para toda la sociedad michoacana.
Si, el nuevo fiscal que se espera de tiempo completo necesita demostrar una probada experiencia técnica en el Sistema Penal Acusatorio y en estrategias complejas de investigación criminal. Su liderazgo debe reflejarse en la correcta integración de las carpetas para abatir la impunidad en delitos de alto impacto. Además, se requiere capacidad de gestión institucional para modernizar las agencias periféricas de los ministerios en el estado.
Sin duda, otro rasgo es la sensibilidad humana y la empatía hacia las víctimas del delito constituyen el eje central del perfil idóneo para este cargo. El próximo fiscal debe priorizar la atención a colectivos de búsqueda y transversalizar de manera real la perspectiva de género. La calidez en el trato y el respeto a los derechos humanos deben guiar cada actuación.
Además, el contexto estatal exige una figura con gran capacidad de articulación y coordinación con las fuerzas de seguridad federales y locales. Quien encabece la fiscalía debe sostener una presencia activa y estratégica en las mesas de seguridad ciudadana más complejas. Solo mediante un liderazgo firme y coordinado se podrá pacificar la región y pacificar las zonas conflictivas.
Finalmente, la transparencia absoluta y la rendición de cuentas deben normar la conducta del funcionario frente a los ojos de la ciudadanía. Michoacán requiere recuperar la confianza pública en sus autoridades mediante un combate frontal a la corrupción interna de la fiscalía. Quien aspire al puesto debe estar dispuesto a someterse al escrutinio social y legal constante.
COLOFÓN: Y, sin embargo, ese perfil no existe, no al menos en los círculos rojo y naranja del ente gubernamental michoacano, en cambio hay alfiles mediocres dispuestos a someterse o a ser sometidos, como hoy en día…
